¿Estás embarazada? ¡Descubre cómo cuidar tus pies!
Durante este período especial del embarazo, tus pies necesitan cuidados especiales. Después de todo, la dulce carga que lleva el corazón puede causar dolencias amargas como dolor persistente e hinchazón en los pies. Afortunadamente, en este artículo aprenderás no sólo cómo afrontarlo, sino también qué modelos de calzado elegir para el día a día y para que en el hospital disfrutes del máximo confort.
Dulce carga, amargas dolencias
El embarazo es sin duda uno de los períodos más extraordinarios en la vida de toda mujer. La dulce carga de llevar bajo el corazón a un nuevo miembro de la familia puede derivar muchas veces en malestares un tanto amargos. Pies doloridos, hinchados, uñas encarnadas y molesta hinchazón son sólo algunos de ellos.
Afortunadamente, sabemos cómo cuidar tus pies durante el embarazo para evitar estos problemas y estaremos encantados de compartir este conocimiento contigo. Además, discutiremos modelos de calzado que son adecuados tanto para el uso diario como para el hospital. Todo ello para brindar a la futura madre el consuelo que se merece. ¡Empecemos!
¿Por qué duelen los pies durante el embarazo?
¿Está embarazada y tiene dolor en el pie o el tobillo? ¡Relajarse! En la mayoría de los casos, esto es completamente normal y se debe al aumento de peso natural. Esto produce un cambio en el centro de gravedad, lo que hace que los pies, las rodillas y las piernas enteras experimenten una carga adicional.
También son importantes las hormonas secretadas que preparan su cuerpo para uno de los eventos más importantes de su vida: el parto. Hacen que los ligamentos de las caderas y los pies se relajen, provocando que experimentes diversas dolencias.
Los problemas más comunes son hinchazón y dolor en los pies y uñas encarnadas. Descubra cómo lidiar con ellos para sentirse cómodo.
Pies doloridos e hinchados
Los pies y tobillos doloridos e hinchados son un sello distintivo de casi todas las mujeres bendecidas. La hinchazón es particularmente molesta en el último trimestre del embarazo y se intensifica al final del día, especialmente en los días calurosos. Todo esto se debe a la retención de agua en el cuerpo. Como resultado, sus pies y tobillos se hinchan notablemente.
Para reducir este problema, beba mucha agua y evite permanecer de pie durante largos periodos de tiempo. También trate de caminar con regularidad y, cuando descanse, levante las piernas. No olvide hacer ejercicios que mejoren la circulación sanguínea y reduzcan la hinchazón. Puedes mover los pies en círculos en cada dirección o ponerte de puntillas hasta que sientas alivio.
Los zapatos cómodos con mayor ancho son perfectos para los pies de embarazada hinchados y doloridos. Renuncie a los cinturones y sujetadores ajustados. En su lugar, elija alpargatas cómodas y sin cordones hechas de tela suave que se adapte fácilmente a la forma de sus pies. El calzado abrochado con un práctico velcro funcionará igualmente bien.
uñas encarnadas
Si tiene problemas con los pies hinchados durante el embarazo, sus zapatos pueden ejercer más presión sobre sus uñas, lo que provoca uñas encarnadas. Si siente que le duelen las uñas de los pies, lo más probable es que necesite reemplazar sus zapatos por una talla más grande.
Sin embargo, ajustar la longitud de los zapatos no es todo lo que vale la pena hacer para tratar las uñas encarnadas. Presta atención al ancho de los zapatos y a la forma de los dedos. En lugar de picos estrechos, elige formas anchas y redondeadas que te aporten alivio.
Mantén tus pies en perfectas condiciones durante el embarazo
¿Te preguntas qué más puedes hacer para mantener tus pies en perfectas condiciones durante el embarazo? En primer lugar, limite el caminar descalzo y elija zapatos con soporte adicional para el arco del pie y aquellos que no bloqueen la circulación sanguínea adecuada.
Tus pares de zapatos favoritos de antes de este período pueden resultar incómodos. Hasta el final del embarazo, di adiós a todo tipo de botas ajustadas o sandalias de tacón alto con llamativas tiras alrededor del tobillo e invierte en calzado cómodo, fabricado con materiales elásticos y permeables al aire, con inserciones amortiguadoras. Además, evite los tacones altos y las chanclas, que pueden provocar la pérdida del equilibrio.
A continuación se muestran algunos modelos a los que toda mujer embarazada debe prestar atención:
- alpargatas sin cordones con elástico elástico
- botines con aplicación elástica
Zapatos para la sala de maternidad.
¿Te preguntas qué calzado será el mejor para ir al hospital cuando tu bebé finalmente decida venir al mundo? Elige zapatos con el talón abierto que puedas poner y quitar fácilmente sin tener que agacharte.
Vale la pena llevar dos pares de zapatos a la sala de maternidad: zapatillas cómodas, con las que ni siquiera los pies hinchados serán un problema, y chanclas de goma, con las que podrás ducharte sin preocuparte por los hongos.
Consulta estos modelos si buscas el calzado perfecto para la sala de maternidad:
- pantuflas grises sin cordones con pompones