Comprueba si cometes estos errores al comprar zapatos para tu hijo
Comprar zapatos para niños es todo un reto. Aunque los padres siempre quieren lo mejor para sus hijos, en ocasiones el desconocimiento de determinadas normas puede resultar nefasto y dificultar el correcto desarrollo de los pies de los niños. Para evitarlo, hemos preparado una lista de los errores más comunes. ¡Asegúrate de no cometer ningún error!
Los pies de los niños requieren cuidados especiales
Como regla general, el calzado debe reemplazarse cada pocos meses. Sin embargo, no existe un período único y estrictamente definido durante el cual se deba usar un par de zapatos, y los niños no siempre pueden saber cuándo sienten molestias causadas por zapatos demasiado apretados o incómodos.
Por este motivo, es sumamente importante observarlos constantemente y sacar conclusiones. Hay varios aspectos a los que debes prestar atención para determinar si es momento de comprar zapatos nuevos.
Definitivamente se deben reemplazar los zapatos si su hijo comienza a cojear o a moverse con dificultad. Probablemente los zapatos le aprietan demasiado y le rozan los pies, provocándole dolor al caminar. Fíjate también en la parte superior y la suela. Si nota holguras en las costuras y signos visibles de desgaste alrededor de los dedos o el talón, asegúrese de buscar un par de zapatos nuevos para su hijo.
Sin embargo, a la hora de comprar zapatos para niños hay que recordar que los pies pequeños requieren un cuidado especial. Hemos preparado una lista de los errores más comunes. Comprueba si estás cometiendo algún error.
#1 Comprar zapatos de segunda mano
Si bien la ropa de hermanos mayores o primos es una excelente manera de ahorrar dinero, comprar zapatos usados puede resultar desastroso.
Al fin y al cabo, el calzado se adapta a la forma única del pie del usuario, que es única en sí misma.
#2 Comprar zapatos demasiado grandes
Los pies de los niños crecen a la velocidad de la luz. A muchos padres les resulta tentador comprar zapatos más grandes que, en teoría, deberían durar más.
En la práctica, sin embargo, puede hacer más daño que bien. Más específicamente, el calzado que no calza bien puede contribuir a caídas, tropezones e incluso al desarrollo anormal del pie.
#3 Persiguiendo las últimas tendencias
Las chanclas o botas en miniatura pueden parecer lindas, pero ciertamente no brindarán a los pies pequeños el soporte necesario para su desarrollo adecuado. Por este motivo, evita comprarle a tu hijo los típicos zapatos de adulto, como chanclas, chanclas o botas vaqueras elegantes con punta en punta.
Lo que parece delicioso en las fotos en realidad puede causar problemas en los pies en la edad adulta. Por ejemplo, las puntas puntiagudas, características de las botas de vaquero, mencionadas anteriormente, pueden alterar el desarrollo adecuado de los dedos y contribuir a la deformación del pie. A su vez, el uso de chanclas obliga a doblar los dedos de los pies al caminar, lo que puede provocar una marcha antinatural.
#4 Comprar zapatos rígidos con superficies lisas
Los zapatos de los niños no deben ser rígidos en ningún caso. De lo contrario, los músculos de los pies de su hijo pueden debilitarse y las largas caminatas y las actividades al aire libre ya no serán un placer.
La suela y el empeine flexibles permiten un correcto desarrollo muscular y al mismo tiempo ayudan a mantener el equilibrio al caminar y proporcionan una comodidad de uso incomparable.
Presta también atención a las suelas de tus zapatos. En lugar de suelas lisas y resbaladizas, elija suelas rugosas y antideslizantes. Gracias a ello evitarás caídas dolorosas y lesiones en el cuerpo de tu hijo.
#5 Anteponer el precio a la calidad
La frecuencia con la que se reemplazan los zapatos de los niños hace que, para ahorrar dinero, muchos padres decidan anteponer el precio a la calidad. No cometas este error. Elija fabricantes acreditados cuyos productos sean de alta calidad.
Antes de realizar una compra, lea las reseñas y observe atentamente los zapatos. Compruebe si la construcción es sólida y asegúrese de que los materiales utilizados sean resistentes al uso diario.
#6 Elegir la talla "a ojo"
Otro error común a la hora de comprar zapatos para niños es elegir la talla a ojo. Independientemente de si compra zapatos en una papelería o en línea, asegúrese de que la talla le quede bien.
¿Cómo elegir la talla de zapatos para niños?
Si decide comprar en una papelería, confíe la selección de la talla de calzado infantil a un especialista. Personal cualificado le calzará correctamente los zapatos en un abrir y cerrar de ojos. Si esto no es posible, puedes hacerlo tú mismo.
Compruebe si la distancia entre el dedo más largo del pie de su hijo y la punta del zapato es correcta. Para hacer esto, coloque el pulgar a lo ancho. Si encaja fácilmente, los dedos de su hijo tendrán suficiente espacio.
También asegúrese de que el talón no se salga del zapato al caminar. Desliza el dedo meñique por la parte trasera del zapato hasta el primer tobillo y listo.
Si su hijo no coopera o prefiere comprar en línea, trace el pie de su hijo en una hoja de papel colocada sobre una superficie plana. Luego mida la distancia entre los dos puntos extremos y haga coincidir la longitud obtenida con la tabla de tallas.