Alpargatas y mules: éxitos del verano que vuelven a estar de moda
¿Está buscando calzado que encarne la informalidad veraniega y un ambiente vacacional? Las alpargatas y los mules son dos estilos que llevan años conquistando el corazón de las amantes de los meses cálidos. Si bien cada uno tiene su propio carácter, ambos son perfectos para la playa, la ciudad y las fiestas de verano. Conozca su historia, diferencias y estilos probados.

Alpargatas: un zapato con alma del Mediterráneo
Las alpargatas son uno de los modelos de calzado más antiguos de la historia. Sus raíces se remontan a la Cataluña del siglo XIV, donde los pescadores y agricultores usaban zapatos ligeros con parte superior de lona y suelas tejidas con fibras de cáñamo o yute. Durante siglos, las alpargatas siguieron siendo el calzado de los trabajadores, hasta que el mundo de la moda las descubrió en el siglo XX.
El momento decisivo llegó en la década de 1960, cuando los diseñadores comenzaron a crear alpargatas con cuñas y plataformas. Hoy en día, este modelo está disponible en innumerables variantes: desde los clásicos modelos planos sin cordones, pasando por versiones con cordones alrededor del tobillo, hasta elegantes cuñas con suela tejida.
Nos encantan las alpargatas por su aspecto natural, su ligereza y su carácter navideño. Una suela de yute o cáñamo les aporta una textura única que encaja perfectamente en los estilismos veraniegos. La parte superior de tela proporciona transpirabilidad, para que tus pies no se sobrecalienten incluso en los días más calurosos.

¿Cómo llevar alpargatas?
Las alpargatas son extremadamente versátiles. Los modelos planos son perfectos para la playa, un paseo por el paseo marítimo y las salidas cotidianas. Llévalos con pantalones de lino, shorts vaqueros y vestidos holgados. Las alpargatas blancas o beige crean un dúo armonioso con colores pastel y estilo náutico.
Las alpargatas con cuña son una alternativa perfecta a los tacones altos en los días cálidos. Añaden unos centímetros de altura a la vez que aportan más estabilidad que los tacones tradicionales. Combínalos con vestidos midi, faldas florales y pantalones cortos elegantes para fiestas de verano y cenas al aire libre.
Los hombres también pueden llevar con éxito alpargatas. Los modelos clásicos, monocromáticos y sin adornos se complementan perfectamente con chinos, pantalones de lino y mangas cortas. Llévalos descalzo con las piernas ligeramente enrolladas para lograr un look mediterráneo despreocupado.
Recuerda que a las alpargatas con suela de yute no les gusta el agua. Evite usarlos bajo la lluvia o sobre superficies mojadas; la humedad puede dañar la suela tejida.

Mule: minimalismo elegante para el verano.
Los mules son un calzado con la parte delantera cerrada y el talón abierto, que se calzan deslizando el pie sin utilizar cierres ni correas. Su historia es tan rica como la de las alpargatas: las mulas ya se usaban en la antigua Roma y el pico de su popularidad en Europa se produjo en el siglo XVIII, cuando eran el calzado favorito de la aristocracia.
Las mulas modernas están disponibles en una gran variedad de estilos. Desde modelos planos de estilo minimalista, pasando por mules de tacón bajo, hasta versiones atrevidas con tacón alto. La parte superior puede estar hecha de cuero, gamuza, satén o incluso material tejido.
Lo que distingue a los mules es su elegante minimalismo. La falta de correas, hebillas y cordones los hace lucir limpios y modernos. Al mismo tiempo, el tacón abierto les da un aire desenfadado que encaja perfectamente en la estética veraniega.

Estilos de mulas para varias ocasiones.
cada día. Los mules planos de piel en negro, blanco o beige son la elección perfecta para las salidas diarias. Llévalos con vaqueros remangados, pantalones de lino y vestidos holgados. Añade un bolso de paja y gafas de sol y tendrás un look listo para un día de verano.
A la oficina. Las mulas con tacón bajo o bloque son perfectas para el estilo de oficina en verano. Combínalos con una falda lápiz, una blusa de manga corta y un bolso estructurado. Especialmente los modelos con punta puntiaguda lucen muy profesionales.
Para salir por la noche. Las mules de satén o terciopelo con tacones altos son una alternativa perfecta a los tacones clásicos en las noches cálidas. Combínalos con unos elegantes pantalones anchos y un top de seda. El tacón abierto hace que el look parezca más informal y veraniego, aunque el resto del conjunto sea bastante formal.

Alpargatas vs mules: ¿cuál elegir?
Ambos estilos son perfectos para el verano, pero cada uno funciona en circunstancias ligeramente diferentes.
Elige alpargatas si: Te vas de vacaciones a la playa, quieres conseguir un look casual y vacacional, te gustan los materiales y texturas naturales, buscas un calzado cómodo para todo el día en la playa y en la ciudad.
Elija mejillones si: Necesitas un calzado elegante para los días cálidos, quieres ponerte y quitarte los zapatos rápidamente, valoras el diseño minimalista, buscas un modelo versátil desde la oficina hasta el restaurante.
La mejor solución es tener ambos estilos en tu colección de verano. Las alpargatas te acompañarán en la playa y durante los viajes de fin de semana, y las mulas funcionarán bien en situaciones más urbanas y elegantes.
Ambos tipos de zapatos son relativamente fáciles de cuidar. Las alpargatas con parte superior de tela solo deben lavarse con un paño húmedo, y las mules de cuero deben limpiarse periódicamente y utilizar una preparación protectora. Recuerda guardar ambos tipos de calzado en un lugar seco y aireado y disfrútalos durante muchas temporadas de verano.