¿Abrasiones de zapatos? ¡Tenemos una solución!


¿Los zapatos nuevos que había estado guardando durante tanto tiempo combinaban perfectamente con su atuendo cuidadosamente seleccionado para la tan esperada boda de su amigo, pero dejaron una marca dolorosa en forma de abrasiones en los talones? ¡Mantén la cabeza en alto! No tienes que invertir en otro par para la próxima ocasión. Existen muchas formas efectivas de prevenir abrasiones en el futuro.

¿Por qué me rozan los zapatos?

Normalmente, el problema de las irritaciones comienza de forma bastante discreta. El talón se enrojece ligeramente y se siente una ligera molestia al caminar. Con cada paso posterior, el enrojecimiento comienza a convertirse en una herida que no sólo tiene un aspecto desagradable, sino que, sobre todo, provoca un dolor que dificulta el movimiento.

¿Te preguntas por qué te rozan los zapatos? Este problema afecta tanto a mujeres como a hombres que usan zapatos que no les quedan bien. Esto se aplica no sólo a los zapatos que son demasiado pequeños, sino también a los que son demasiado grandes. 

Otra causa de irritación puede ser la sudoración excesiva de los pies o la longitud incorrecta de los calcetines, que se resbalan durante el día, creando oportunidades adicionales para la formación de ampollas dolorosas.  

Curiosamente, en algunos casos, las abrasiones pueden ser causadas por defectos posturales y otros problemas ortopédicos. En tal situación, vale la pena consultar este problema con un especialista que implementará los métodos de tratamiento adecuados.

No importa cuál sea la causa de este problema, se puede solucionar. Siga leyendo para descubrir cómo.

Prevenir es mejor que curar

Según el principio de que más vale prevenir que curar, conviene protegerse de antemano contra las abrasiones. Puedes hacer esto mientras compras los zapatos. Todo lo que necesita hacer es elegir calzado fabricado con materiales de alta calidad, p. cuero. ¿Se pregunta de qué otra manera puede prevenir las ampollas? ¡Consulta nuestra lista de los métodos más efectivos!

Primero, elige zapatos de la talla adecuada.

Asegúrate de prestar especial atención a la hora de elegir la talla. Tanto los zapatos demasiado ajustados como los demasiado holgados pueden provocar heridas en la zona del talón. 

En segundo lugar, no use zapatos nuevos para caminatas largas.

Si se trata de una nueva compra, no lo use inmediatamente para caminatas largas. Recuerda que los zapatos nuevos suelen ser rígidos y tardan en adaptarse a la forma de tu pie. Intente amoldarse los zapatos en casa, asegurándose de sentirse cómodo una vez que salga a la carretera.

En tercer lugar, proporcione una capa de protección para sus talones.

Si quieres estar más seguro de que tus zapatos nuevos no te rocen los talones, asegúrate de agregar una capa protectora. Por ejemplo, puedes invertir en tacones de gel o silicona. Este es un producto relativamente económico que minimizará significativamente el riesgo de ampollas y abrasiones. Si no puedes comprar tacones, puedes usar calcetines gruesos para evitar la fricción.

En droguerías y farmacias también se encuentran disponibles productos especiales anti-rozaduras. Los desodorantes dedicados a personas con el problema de la sudoración excesiva de los pies también serán perfectos para este fin. Un método igualmente eficaz es utilizar talco para niños. Este tipo de productos absorberán la humedad, reduciendo así el riesgo de formación de ampollas.

Bajo ninguna circunstancia debes ponerte zapatos con los pies mojados. Este es un problema habitual, sobre todo en verano, cuando muchas personas deciden ponerse chanclas o chanclas nada más salir del agua. Antes de ponerse los zapatos, séquese bien los pies con una toalla, incluso entre los dedos.

¿Cómo estirar tus zapatos de manera efectiva?

En la mayoría de los casos, la solución al roce de los zapatos es estirarlos. El rodaje de los zapatos hará que los zapatos sean más flexibles y, como resultado, se adaptarán a tus pies, proporcionándoles la comodidad que se merecen.

Si se trata de zapatos de ante o de cuero, puede utilizar el calor para influir en la plasticidad de los zapatos. Para ello necesitarás un secador de pelo y un par de calcetines gruesos. Primero, póngase los calcetines y luego encienda la secadora a una temperatura relativamente cálida, manteniéndola a una distancia segura del zapato. Cuando el material se calienta, se volverá más flexible y se adaptará mejor a las características específicas de tus pies. Luego camina con los zapatos hasta que se enfríen por completo. Repita este proceso hasta lograr el máximo confort.

¿Qué hacer cuando tus zapatos se ensucian?

Teniendo en cuenta que la precaución siempre es segura, cuando vayas a dar un paseo más largo con zapatos nuevos, asegúrate de llevar tiritas, desinfectante y, si es posible, también un par de zapatos cómodos de repuesto. 

Si siente que sus zapatos le rozan mientras camina, asegúrese de detenerse, quítelos y evalúe la situación. En algunos casos será necesario desinfectar la herida. Si debe continuar moviéndose, aplique una tirita para evitar que la dolorosa abrasión empeore. Pero no olvides quitártelo cuando llegues a casa. De esta forma, tu piel podrá respirar libremente y la herida sanará mucho más rápido.

Estamos seguros de que nuestros consejos te ayudarán a afrontar el problema del roce de los zapatos y a partir de ahora cada paseo será puro placer para ti.